Inicio Forums Principal AUTOR Y LIBRO DEL MES LIBRO DEL MES ¿Vamos hacia la ciudad-espectáculo?

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  • #14061
    Antonio Adsuar
    Superadministrador

    Hola amigos,

    Como sabéis este mes de enero estamos comentando «Zerópolis», texto en el que Bruce Bégout nos habla del destino de las ciudades analizando el caso de «Las Vegas»

    Zeropolis-fet

    Se me ocurren dos cuestiones introductorias para animar el debate:

    1.¿Están realmente todas las ciudades del mundo tendiendo hacia la ciudad-espectáculo o conocéis otros modelos alternativos?

    2.¿Cómo podemos actuar en el entorno urbano para contrarrestar este «vaciamiento» del sentido de la convivencia y la destrucción de los lazos sociales generada por la ciudad-comercio y la ciudad-pantalla?

    ¡Os recuerdo que premiamos con 30 puntos con dinero LUC la participación! Nos leemos!

    #14134
    Juan Pablo
    Participante

    Muy buenas las dos preguntas que lanza Antonio y muy interesante la propuesta de este libro que, aunque tenga años, por lo que se ve lo que cuenta no ha perdido vigencia. Dos experiencias personales.

    La primera: yo no vivo en Madrid-ciudad sino en un barrio que es del municipio-Madrid pero que está más bien en la periferia y en una zona que, en realidad, está por hacer. Sin embargo, cada vez que «bajamos» a Madrid no puedo evitar la sensación de ir a un gran centro comercial. Y me confieso incapaz de juzgar esta situación: no se si es el propio diseño de la ciudad (al fin y al cabo, se trata de tiendas o locales comerciales que llevan ahí décadas), el afán consumista (que seguro que algo jugará en esa impresión) o la falta de interacción con la ciudad lo que hace que ese primer aspecto es el que nuble la vista (los escaparates, la publicidad, las luces). No me deja de resultar llamativo lo mucho que destaca el aspecto comercial sobre otros, pero también me asalta la duda de si, al final, uno no encuentra sino lo que va buscando. Es decir, se entremezclan las dos preguntas de Antonio, pues por un lado es indudable que hay un cierto vaciamiento en las ciudades de su aspecto más convivencial a favor del comercio y el espectáculo, pero, por otro, quizá dicho proceso tenga que ver con un vaciamiento en la gente (menos creencias, menos ideales, menos exigencias).

    La segunda: si esta nota sobre el ensayo de Bagout captó mi atención es porque me re-envió con mucha fuerza a mi experiencia por EEUU, a donde fui de luna de miel hace casi seis años. Hicimos en coche la costa oeste y las impresiones que me llevé las encontré muy bien explicadas en una especie de libro de viajes muy recomendable de Bernard Henry-Levi titulado American Vertigo (que recomiendo vivamente). Quizá fue porque Los Angeles fue nuestra primera y última parada, pero lo cierto es que nos impresionó la ciudad (a la mayoría de turistas, LA les deja indiferentes) y por varios motivos. El primero, porque es informe (no hay un centro); el segundo, por la amplitud de las calles (un diseño que separa a la gente); el tercero, por la heterogeneidad (hay gente de todo tipo y de todo el mundo); el cuarto, por la presencia visible de la policía (una constante en EEUU); el sexto, por la división de la ciudad en actividades (la zona financiera a partir de las 18:00 es una zona fantasma). Cuál no sería mi sorpresa al ver que la reflexión de Henry-Lévy se asemejaba bastante a mis impresiones (y también, por cierto, a las de Bagout). Perdón por el auto-bombo, pero aquí intenté ponerlo por escrito, en un capítulo de un libro de arquitectos.

    Lo que me dio que pensar es la necesidad que tenemos –y que no nos damos cuenta– de «habitar» los espacios en los que vivimos como una forma de dar sentido a lo que hacemos y a la propia existencia. En las clases que damos en mi universidad, muchas veces se habla de estos temas existenciales del sentido de la vida, pero pocas veces se insiste en que esa búsqueda de sentido no se da en el aire, sino que necesita y abarca un «topos» y unas relaciones interpersonales que tampoco se dan en el aire.

    ¿Es comprar en el barrio una medida de revitalizar el espacio en que vivimos? ¿Es realista plantearlo como opción en nuestros días? ¿Sería, quizá, mejor empezar por cosas más sencillas (hacer más vida de calle, aprovechar las plazas y parques)? Lo que la vida en el siglo XXI parece es un gran ebullidero virtual que, luego, cuesta sacar a la calle, pero no por ello deberíamos dejar de intentarlo… ¿no?

    #14178
    Norah Savir
    Participante

    Los «no lugares» predominan cada vez más, creamos espacios artificiales con un sólo objetivo: consumir. Así, el sistema cíclico del capitalismo no se detiene. Comparto la sensación que tiene Juan Pablo cuando va al centro de Madrid, a mí también me parece que en vez de ir a un lugar de convivencia donde se reúnen los habitantes de la capital se acude a un centro comercial. No conozco personalmente ninguna alternativa a estas ciudades artificiales, estos ambientes de convivencia y relación en la vida cotidiana de la ciudad solamente la he visto en los documentales  de  en vías de desarrollo, donde las personas viven, literalmente, en las calles.

    No hay que llegar hasta este punto. El progreso puede tener muchas direcciones y no hace falta que tome la de la falta de relación humana. Por esto mismo, hace falta una Utopía de la negación, una exageración de lo que es nuestro mundo para tomar consciencia de lo que somos y a la monstruosidad de a lo que podemos llegar. Tenemos que darnos cuenta que estamos construyendo el «nada», un vacío de sustancia que impide la interacción y sin ella somos esclavos de lo que han creado para nosotros, espacios ficticios donde solamente transitamos pero no vivimos.

    No sé exactamente cómo se puede actuar contra esta dinámica que se ha ido imponiendo. A modo individual, se puede hacer en esfuerzo de crear lazos profundos con la gente que nos rodea, familia, amigos, compañeros de trabajo… pero el mundo global nos lo pone difícil. Tenemos vidas agitadas y alteradas que nos impiden relacionarnos con calidad y lo achacamos al mal de nuestros días: la falta de tiempo. Invertir en tiempo para los demás sería una forma de apaliar esta «vaciedad» a pequeña escala.

    #14181
    Antonio Adsuar
    Superadministrador

    Hola Juan Pablo y Norah,

    Gracias por vuestros comentarios que convierten este “plaza digital” que pretende ser Librosensayo.com en un espacio virtual más habitable…porque de eso se trata, de construir lugares humanos y con sentido, también en la red.

    Como decía Juan Pablo la ciudad y su deriva espectacular-comercial es una deriva visible de lo que está sucediendo con las gentes que la transitan y planifican: parece que sólo estamos de acuerdo en intercambiar bienes y servicios pero estamos más cómodos viviendo sin ideología, sin exigencias y sin compromisos…¿Es una consecuencia inevitable de lo que Charles Taylor llama “la era secular”?. Espero que no…por eso apelo, machaconamente, al proyecto de la ilustración.

    Cito a Juan Pablo cuando afirma que “habitar” los espacios en los que vivimos como una forma de dar sentido a lo que hacemos y a la propia existencia. Este es el núcleo del asunto…si Madrid os parece un centro comercial imaginad una Barcelona pensada por y para el turisteo mundial.

    Deberíamos creo, y con esto enlazo con el libro del mes anterior, “editar” la ciudad para dotarla de contenido.

    Norah comenta que le falta experiencias que no sean las de estas polis-para-la-venta. Yo he vivido muchos años en el pueblo y vuelvo a menudo…así que tengo punto de comparación pero también veo los contras. Pero ciertamente en el pueblo falta espectáculo y la humanidad (para bien y para mal) es más tangible y omnipresente.

    Voy cerrando para no extenderme citando de nuevo a Norah cuando dice que lo importante es: “la falta de tiempo. Invertir en tiempo para los demás sería una forma de apaliar esta “vaciedad” a pequeña escala”…estoy de acuerdo.

    El tiempo impulsivo y pulsional de la compra no propicio para generar convivencia. “La era del vacío”, de B.C Han (Herder) es un texto de referencia a este respecto, que nos da herramientas con su renuncia oriental al ego y a la posesión..

    ¿Cuál serían a vuestro parecer las reformas o cambios de tempo sociales que permitirían que las ciudades fueran diseñadas de otra forma?…un saludo y un placer leeros, ¡nos vemos en Las Vegas!

    #14186
    Armando
    Participante

    Que los centros de las ciudades se estén convirtiendo en ciudades-comercio es un hecho palpable desde hace ya mucho tiempo. Es más, diría yo que se ha convertido en un espacio de comercio masivo dominado por las grandes enseñas de moda, calzado y accesorias, en detrimento de otros tipos de comercio, incluido el pequeño comercio tradicional. Todo esto unido a la falta de moradores que hay, convirtiéndose en oficinas y espacios de trabajo los lugares antes habitados por vecinos, por lo que, como se viene ya diciendo, se produce una deshumanización de los centros históricos, convertidos únicamente es espacios para ocio y negocio.

    Realmente pienso que es una pena que todo esto ocurra. Pero no olvido la razón: vivir en el centro tiene un precio. Y bastante alto. No todo el mundo puede, o quiere, pagar ese precio. Lo que se está produciendo es un desplazamiento de la vida que existía en estos barrios hacia zonas de la periferia, con viviendas más asequibles, comercio de proximidad, servicios varios (colegios, centros de salud), donde de nuevo emergen todos esos lazos sociales perdidos en los barrios del centro.

    Por ello creo que no todo está perdido. Aunque se pierda la vertiente social de barrio en los centros urbanos (y repito que me parece una pena, pero que tiene difícil reversión), surgen otro nuevos núcleos dentro de la ciudad misma, donde los vecinos interactúan, los niños juegan en los parques y, en definitiva, existe vida.

    Por otro lado, no quería terminar sin comentar otro tipo de despoblamiento de un barrio. Mi ciudad es Granada, y como muchos sabrán, frente a la Alhambra se encuentra el barrio del Albaicín, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Pues bien, se está convirtiendo en parque temático para turistas y visitantes por excelencia. Los vecinos están desapareciendo, ya que las viviendas se están reconvirtiendo en alojamientos enfocados al turista. La convivencia y los lazos sociales desaparecen en favor de entretener al visitante.

    Y con esto termino mi recorrido por los barrios impersonales. ¡Saludos!

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