EL AUTOR JUAN PALOMO: ¿GRATIS=MENOS CALIDAD?

*Ecos de Sumer, cuaderno de edición escrito por Antonio Adsuar

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Hola #Barcelona. El cuartel de Librosensayo.com ya está plenamente incardinado en la ciudad condal. Pretendíamos hacer coincidir el lanzamiento de la nueva web con esta rentrée septembrina pero, y aunque llevamos un año entre concepción y ejecución de la reforma y a pesar de tener todo listo, un plugin malvado nos ha desconfigurado parte del site. Bueno, esperamos que podáis disfrutar de la nueva página en breve ;).

La vida, sin embargo, sigue y el centro de nuestra propuesta de valor, el núcleo de la Comunidad de Librosensayo.com, siempre ha sido el contenido. Aportar reflexiones sobre la industria editorial y proponer lecturas estimulantes, este es nuestro “mission statement”. Y más allá de nuestras limitaciones tecnológicas y teniendo claro que este experimento es amateur, muy muy self-made, siempre pondremos el acento en las ideas.

Aparquemos pues las horas dedicadas a copiar HTML y las frustraciones de la maquetación-web para seguir haciendo lo que más nos gusta: atisbar el futuro del libro y la lectura. La entrada de hoy va a girar entorno a una cuestión central: ¿Qué sucede con el contenido, con las obras, cuando el autor las escribe sin esperar obtener dinero a cambio?.

Este post, por lo tanto, continúa explorando las mutaciones en el rol del escritor, que ya analicé en julio con el artículo “El autor total: escribir es dialogar”. La reciente revolución tecnológica ha generado una verdadera tormenta en la esfera de la publicación de escritos.

Barcelona

En las eras clásicas-gutenberianas todos podíamos tener folios garabateados en el cajón y nadie nos podía impedir llamarlos “mi libro” o “mis artículos” pero no podíamos,a la hora de la verdad, publicarlos, darlos a la lectura fácilmente.

Como comentábamos en la entrada “La rebelión de las masas publicadoras” esta circunstancia ha cambiado radicalmente. Todos podemos publicar ahora…no obstante, la mayoría, la inmensa mayoría, lo hacemos sin esperar ser remunerados directamente por los lectores que accedan a nuestros textos. ¿Cómo ha cambiado este hecho, este nuevo “mood” desde el que escribe el autor, la naturaleza de las obras?. He aquí la cuestión…

a)Introducción: el autor “Juan Palomo”

La primera constatación, el facto primordial del que debemos partir, es evidente: vivimos inmersos en un tremendo “Content Shock”. Todo el mundo puede publicar y ello trae una avalancha suprema de contenido, la gran mayoría ofrecido de forma gratuita. ¿Qué ha hecho posible este “sunami de textos”?. Por supuesto, la tecnología. Con la llegada de los “Personal Computer” y la era-red todos tenemos acceso a unos medios de producción y distribución de obras a coste casi cero.

El cambio técnico ha puesto de manifiesto un aspecto que había pasado inadvertido parcialmente: era la estructura material de los medios de producción (gracias don Carlos por estos precisos vocablos), la posesión de una costosa imprenta, por ejemplo, la que determinaba qué agentes decidían qué obras era válidas y merecían ser publicadas, puestas en circulación.

Hoy cualquiera de nosotros puede publicar escritos sin preguntar a ningún editor o director de periódico si estos le parecen válidos. Tampoco necesito a una productora para colgar un documental o vídeo musical, Yotube no va a valorar su excelencia antes de permitirme darle a botón de “subir vídeo”.

¿Qué consecuencias tiene esto?: muchas. A mi me interesa, por el tema que estoy rastreando en este post, una particularmente: el autor que ya no necesita de aquellas infraestructuras y beneplácitos a su vez no espera en un principio obtener réditos económicos al dar a conocer sus textos. Esto lo cambia todo. Veamos.

Juan Palomo

b)Características del “free-content-mood”

Hablaré en primera persona para que la argumentación resulte más próxima y personal pero creo que, más o menos, lo que voy a afirmar es válido para muchos autores y bloggers.

b.1)¿Por qué me esfuerzo escribiendo artículos, qué motivaciones tengo, qué espero obtener?

Por el placer de escribir: me motiva pensar que puedo compartir mis reflexiones con los demás

Para ser conocido, para posicionarme como experto en un cierto campo, para ganar visibilidad en una esfera profesional que me interesa: gracias a mi trabajo consigo la atención de un determinado grupo de personas, atesorando algo de este recurso tan escaso en la era del “Content Shock”

-Aunque este no es mi caso, muchos autores usan sus publicaciones como la parte “free” de sus propuestas freemium. Cuando escriben no entregan todo el valor sino que desean mostrar ciertas competencias y ser contratados por los lectores que quieran un servicio más personalizado

b.2)¿Como afecta este “free-content-mood” al contenido en si?

-Generalmente los escritos son menos elaborados; se trata de textos más “casual” que no requieren tanto esfuerzo como un libro o una novela

-Normalmente nos encontramos ante piezas menos editadas: no son tanto el producto de un trabajo reelaborado en el que ha participado un grupo de personas (como puedan ser un libro) como el fruto de un impulso individual; estamos en un cosmos más “Do-It-Yourself”, más Juan Palomo

Free content

¿Podríamos concluir de lo dicho justo arriba que el nuevo ecosistema marcado por lo gratuito deteriora la calidad de lo escrito?. No creo que podamos aseverar esto categóricamente…ciertamente el paradigma tecnológico actual segrega productos más fragmentarios, menos profundos y acabados…cada vez los afanes de los escribidores se sustanciaran más en posts de blogs como este o “short-ebooks” que sirven para posicionarse profesionalmente.

Evidentemente la cadena de valor del libro sufre una clara disrupción y la forma-libro va a ser cultivada en menor medida. ¿Es esto necesariamente negativo si tenemos en cuenta la irracional súper-producción libresca actual?

c)Características del contenido de pago

Ya hemos esbozado qué trae lo nuevo. Pero para comprender mejor el futuro es necesario recordar qué tipo de escritos fomentaba el ecosistema ahora en retroceso, que sigue sin embargo vigente e impera en gran medida en ciertos ámbitos.A ver…

-Cuando un autor pretende cobrar por su trabajo crea un obra más terminada y pulida

El texto suele ser más profundo y/o excepcional: aspira a merecer un desembolso económico por parte del lector y quiere aportar mayor valor, sin prometer una eventual “parte extendida” del contenido…la obra, por lo tanto, es más completa y acaba, se contiene íntegra en si misma

-En este tipo de escritos (pienso sobre todo en los libros) suelen intervenir más actores y todos aportan (o deberían aprotar) valor añadido: agentes, editores, correctores, maquetadores, diseñadores, libreros,etc…

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-Al ser la inversión (en tiempo y dinero) mayor y haber sido realizada por más agentes son también más numerosos e intensos los esfuerzos por rentabilizarla: pensemos en las campañas de márketing de un libro que ha costado alumbrar, por ejemplo

El texto que pretende ser cobrado ha superado, normalmente, más barreras de entrada: ha sido seleccionado por una serie de intermediarios que, con su criba, avalan teóricamente el valor de lo escrito. Frente al “yo me lo escribo, yo me lo publico” tipo Juan Palomo como ya comentamos, una élite editora-publicadora respalda el texto

¿Será el libro u obra emanado de estos procesos necesariamente mejor que el contenido gratuito?. No tiene por qué…sí podemos afirmar, sin embargo, que es un escrito que da más “pistas” al lector sobre su contenido y calidad relativa al venir recomendado por unos actores de trayectoria conocida (lo ha publicado Anagrama, ha salido en el Babelia, lo recomienda La Central, etc).

Quizás aún sea pronto para que en el ecosistema-red esta serie de filtros estén tan desarrollados pero estoy seguro de que también surgirán agentes exclusivamente digitales que porporcionen estás “pistas” de las que hablaba. Es lo que pretendemos hacer, por ejemplo, en Librosensayo.com cuando recomendamos libros de ensayo.

listen

d)Conclusión: muerte del canon y caída de los ídolos. Re-aprendamos a escuchar

Toca ir cerrando este post de reentrada de septiembre. Considero que este “free-content-mood” que he descrito se va a generalizar mucho más. Las obras que pretendan monetizarse directamente serán más excepcionales. Avanzamos hacia un mundo digitalizado mucho más diverso, con muchas más voces y mucho más desorden-red.

El canon, la jerarquía, ha saltado por los aires en esta era postmoderna. Nada parece ser ya bueno o malo; me gusta a mi o no me gusta a mi, eso es todo. No obstante, creo que es necesaria la emergencia de nuevos actores, digitales y no digitales, que “señalen” el valor desde legitimidades y escalas renovadas mediante otros procedimientos mucho más dirigidos por las comunidades virtuales.

La caída de ciertos ídolos, autores y editores que manejaban la industria editorial a su antojo, es en parte positiva.¿Sobrevivirá la forma-libro, con su profundidad y valor diferencial, en este contexto cyber-abundante?: yo espero que sí, la humanidad no puede permitirse olvidar este logro.

¿Qué necesitamos?: repensarlo todo y sobre todo re-aprender a escuchar. Más allá de algoritmos Googelianos que ordenan la selva-web a base de fórmulas matemáticas que priman lo más enlazado como si fuera lo mejor debe existir otra prescripción, digital pero humana. Hermoso reto.

Antonio Adsuar

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Soy fundador e impulsor principal de librosensayo.com. Licenciado en historia por la Universidad de Alicante y doctor en filosofía por la Universidad de Murcia, tras hacer un máster en gestión cultural en la UOC descubrí la tremenda transformación que estaba viviendo la industria editorial, el mundo del libro y la cultura escrita en general con la llegada de internet.

Tras 8 meses de concepción y puesta en marcha del proyecto creamos con un grupo de amigos librosensayo.com en mayo de 2013. La idea básica era sencilla: construir un sitio abierto y colaborativo para reflexionar sobre el futuro de las industrias culturales centrándonos en repensar la industria editorial, el periodismo, la educación y el futuro de la sociedad conectada, ayudados por la aproximación a textos de sociología sobre la cultura y el consumo en la sociedad contemporánea.

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