Sobrevivir en la macedonia: nuevos modelos editoriales

En este post vuelvo a realizar un recensión crítica de un libro excelente, cuyo mensaje contiene indicaciones fundamentales para todo aquel que se interese por la industria editorial …

En este post vuelvo a realizar un recensión crítica de un libro excelente, cuyo mensaje contiene indicaciones fundamentales para todo aquel que se interese por la industria editorial en particular y por el sector de los contenidos culturales en general. Se trata de “Everything is miscellaneous: the power of the new digital disorder”, de David Weinberger.

Antes de pasar a comentar el escrito quiero agradecer a Neus Arqués su labor de prescriptora. Fue ella la que nos recomendó este texto en el curso del libro 2.0 de la Universitat Pompeu Fabra. En segundo lugar, quiero hacer un modesto llamamiento a algún editor avispado: anímense a traducir y publicar “Todo es misceláneo: el poder del nuevo desorden digital”…por lo que he podido averiguar sólo se puede leer en su versión original.

Comencemos nuestro recorrido por las ideas del texto que analizamos hoy. Todo parte de una constatación inicial: “information is easy, atoms are hard”. Los procesos de digitalización son recientes pero hemos de hacer un esfuerzo para liberarnos de las viejas inercias mentales que nos impone una vida dominada por lo físico, por la necesidad de poseer objetos. Éstos ocupan espacio y solo pueden estar en un lugar a la vez. En una librería, por ejemplo, debo elegir si tal o cual libro está en la sección de urbanismo o sociología.

A su vez, nos hemos acostumbrado desde Gutemberg a organizar la información y el conocimiento en esas prótesis de memoria que llamamos libros. La estructura que vehícula el saber lo moldea. De esta forma, según Weinberger, el papel organiza las ideas de forma aristótélica, ordenada, en árboles. Todo es cartesiano e inmutable, no hay lugar para el cambio, para la ambigüedad.

Nuestro error, según el autor de Nueva York, consiste en haber olvidado que el paradigma Gutemberiano no es más que una opción temporal. Desde su punto de vista, las ideas no tienen porque sufrir esta limitación. Hay muchas otras formas bellas de organizar la información y las nuevas tecnologías nos permiten explorarlas, casi nos impelen a hacerlo. En sus propias palabras: “In the third order of order, knowledge doesn’t have a shape”(p. 83).

Toda nuestra sociedad se ha organizado tradicionalmente entorno a dos conceptos fundamentales, radicalmente relacionados. Nos referimos al par “objeto físico-escasez”. Nuestros negocios editoriales se basaban en la producción de libros-objeto y en la gestión de la escasez de la información (este modelo ha sido bien descrito y criticado por Bernat Ruiz). El paradigma digital nos libera de estas contriciones, enfrentándonos a un universo nuevo de posibilidades. De nuevo Weinberger pone el acento claramente en la magnitud de la mutación: “we don’t really know what a book is. We think we do because the second order of order reduces information so drastically”(p. 119).

Bueno, llegados a este punto respiremos y tratemos de seguir al autor para resituarnos, comprendiendo las claves de este cosmos digital, aquellas pautas fundamentales que van a hacer que mi negocio editorial sea atractivo y por lo tanto viable en el siglo XXI.

a) Regla número 1: libera la información, abre la puerta, permite el acceso a tus contenidos. Lo importante ahora no es generar economías de carencia que hagan que el valor de la información suba. Veámoslo: “In a world of parsimonious acces to paper, filters increase the value of what’s available by excluding the slush. But in the third order, where there’s an abundance of acces to an abundance of resources, filtering on the way decreases the value of that abundance by ruling out items that might be of great value to a few people. Filtering on the way out, on the other hand, increases the value of the abundance by locating what’s of value to a particular person in a particular moment”( p. 103). He aquí la clave…en épocas de abundancia lo importante es colocar tu contenido donde este tenga valor. Estamos en la era del acceso, como bien ha explicado Rifkin.

b) Regla número 2: en este mar inmenso de oferta ordena muy muy bien tu información. Se trata de los ya famosos metadatos, de los que todo el mundo habla en el sector. Un metadato no es más que información sobre información, en este caso sobre tus libros. No te quedes en el autor, el número de páginas, el textito de la contraportada. En la esfera digital puedes ofrecer mucho más. !Añade valor!

Una aseveración más de Wienberger sirve para ilustrar mejor este punto:“ And since the commoditization of knwoledge includes its easy accessibility, business loses one of its traditionals assets. Information may no want to be free… but it sure wants to be dirt cheap. The good news for costumers is that the miscellanized, commoditized knowledge sparks competition and innovation. The good news for businneses is that they can focus on provinding the goods and services that are at the heart of their value”( p. 103,negrita mía).

c) Regla número 3: da el poder a tus clientes, déjales el control de tu empresa, de tus contenidos. Dales la oportunidad de descubrir por si mismo lo que quieren, no les ofrezcas lo que tú crees que es bueno. Ellos sabrán mejor que tú lo que les interesa. El consumidor quiere productos editoriales cada vez más variados, fragmentados o fragmentables. Cada consumidor quiere pagar un precio por el mismo producto o desea unos contenidos a medida. Suena difícil, arriesgado, incoherente con los modelos de negocio tradicionales. ¿Estás preparado para el reto?.

d) Regla número 4: sitúa tus contenidos en contextos que les añadan valor y sentido. En una época caracterizada por la avalancha de información desordenada construye significado alrededor de tus textos. Esto se había hecho siempre con la generación de un catálogo, la creación de colecciones, etc pero ahora se puede ir mucho más allá. Traigamos de nuevo las palabras de Weinberger: “this infraestructure of meaning is always present and available, so that we can contextualize the information we find and the ideas we encounter. It is business’s new greatets resource”(p. 172, de nuevo negrita mía).

Estamos, como diría Zygmunt Bauman, ante una era marcada por la crisis de la modernidad, por el advenimiento de la vida líquida. Nos ilustra de nuevo nuestro autor al afirmar que: “In the world before the enlightenment, the cultural task was to build knowledge. In the miscellaneous world, the task is to build meaning”(p. 222).

Finalizada la exposición de la postura del autor, paso a un breve comentario crítico. Algunos dirán que seguir estas orientaciones no es posible, que sus editoriales no son viables según este modelo. Yo no estoy totalmente de acuerdo con el optimista mensaje del libro y no creo que todos los aspectos de este cambio sean positivo. Como ya he dicho algunas veces en este blog, considero que corremos el riesgo de pensar de forma demasiado desordenada y fragmentaria. No obstante, también observo que el panorama que se describe en el texto será el imperante y creo que hemos de construir propuestas que nos permitan adaptarnos a este nuevo paradigma manteniendo la diversidad y la viabilidad de las empresas editoriales en español. Aprovechemos las oportunidades de futuro; el cambio que anuncia Wienberger traerá muchas.

Os enlazo para terminar un vídeo muy útil donde el propio Weinberger nos explica las ideas básicas de su libro. ¡Buena lectura!.

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3 comments

  1.    Responder

    […] puede convertirse en un obstáculo para el conocimiento”. En este punto me asalta una cita de un libro que ya traté en este blog “Everything is miscellaneous”. Decía su autor: “In the world after the enlightenment, the cultural task was to build […]

  2.    Responder

    […] ”Everything is miscellaneous”, de David Weinberger […]

  3.    Responder

    […] Sobrevivir en la macedonia: nuevos modelos editoriales en Conéctate o muere: Rifkin y el nuevo capitalismo […]