Inicio Forums Principal AUTOR Y LIBRO DEL MES LIBRO DEL MES ¿Vamos hacia el fin del periodismo?

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  • #13821
    Antonio Adsuar
    Superadministrador

    Saludos amigos,

    Ya estrenada la nueva web volvemos a proponeros debates sobre el libro del mes. En este noviembre comentamos «El fin de los medios de comunicación de masas» de Jeff Jarvis (Gestión 2000). Podéis leer la reseña aquí

    Jarvis bueno

    Además, ahora sólo por participar en el debate ganaréis 30 puntos en dinero LUC que podréis canjear a fin de mes por los libros de ensayo que queráis de nuestras editoriales colaboradoras  (el lector elije el libro que quiera!!) (estos puntos se suman manualmente así que pueden tardar algo en añadirse a vuestra cuenta). Si queréis saber más sobre «El club de LUC» o de qué otra forma se pueden ganar puntos clicad aquí 😉

    Bueno, pasamos a las pregunta que os propongo para conversar:

    1.¿Realmente se puede sostener el periodismo sólo con publicidad extraída de los datos que captamos de los lectores?

    2.¿Qué medios de comunicación, tanto españoles como extranjeros, créeis que son un modelo a seguir y cuáles se están quedando atrás?

    ¡Un saludo y nos leemos pronto!

    Antonio 

    #13850
    Alejandro
    Participante

    A la primera pregunta, cualquier página o medio que cuente con una comunidad y que genere interés es susceptible de mantenerse con publicidad segmentada. Facebook es el gran ejemplo de ello.  El sistema publicitario de Facebook es una perfecta máquina de hacer dinero. Ya no es solo que los anuncios que se muestran se basen en datos de navegación y posibles intereses del usuario, lo cual incrementa bastante las posibilidades de conversiones, sino que cualquier persona con menos de diez clicks puede lanzar su propia campaña publicitaria de forma casi inmediata, sin intermediarios y con un control bastante amplio de todo el proceso. No creo que la prensa haya llegado a ese punto.

    En cuanto a la segunda cuestión, los ejemplos a seguir tienen que ser necesariamente aquellos medios que han nacido ya en plena era digital. Pongo por ejemplo eldiario.es (que personalmente pienso que es la demostración de que todavía queda esperanza para el periodismo de calidad). Frente a este diario, sin necesidad de dar nombres hay periódicos que se jactan de tener más de cien años y que están gestionados por auténticos dinosarios que se han visto obligados a incursionar en el mundo digital a la fuerza, obligados por las circunstancias. Periódicos que no han entendido todavía el nuevo modelo y que han visto lo digital como una gran amenaza porque veían peligrar las ventas de sus periódicos en papel de toda la vida.

    Queda mucho por recorrer pero creo que vamos por buen camino. No quiero dejarme vencer por ese derrotismo, tan de moda en los últimos tiempos, que dice que el periodismo ha muerto. Al fin y al cabo, lo de que los tiempos pasados eran mejores es un tópico.

    #13862
    Conchi
    Participante

    Hola Alejandro,

    Gracias por darnos tu opinión, en primer lugar. En segundo lugar, yo estoy como tu, creo que es importante crear una comunidad interesada en un producto para mostrárselo de la manera más adecuada posible para que llegue la «conversión». No estamos como hace unos años en un medio de masas, ni periodísticamente hablando ni digitalmente -si se me permite ser categórica 😉 Internet nos ha hecho más personalizados: nos gusta que nos conozca, que nos anime a lo que nos gusta, que se acuerde de nosotros en el cumpleaños, y mil ejemplos más. Siempre hay gente para todos los gustos, hay gente horrorizada con el doodle de Google del cumpleaños, o con las sesiones personalizadas… pero cada vez oigo menos este argumento en la gente digitalizada. Tal vez, me haya «convertido» o se hayan «convertido» en fans de Internet pero lo que veo es que son gente que les interesa su tiempo, y no el ir a mirar sin más. Cuanto más algoritmos capten sus intereses mejor. Creo que no digo ninguna herejía…

    Yo también aportaría sobre los medios a imitar, que más que imitar medios, miraré el que tu mencionas, hablaría de periodistas que entienden que la gente no es anónima -que me da la sensación que no son dinosaurios… jejejeje-, sino que son personas con intereses concretos: hablo, por ejemplo, de @adelgadoRNE, que es el corresponsal en Bruselas de RNE y que tuitea de modo oficial y a veces más personal y que entabla algún que otro diálogo con sus seguidores a golpe de RT o «corazones» -favoritos anteriormente- y que para mi ha significado un cambio cualitativo a la hora de entender que está pasando en Europa al recibir feedback de la fuente periodística principal de este ámbito. No siempre queda toda la info en el titular a veces hay que llegar a las sensaciones, a las entrañas -más personales o algorítmicas- de la noticia.

    Eso es lo que diría como resumen, que la personalización y el conocimiento del que está al frente de la pantalla del ordenador a venido para quedarse así que en mi opinión creo que el lema o mantra ha de ser: open your mind! The future is here.

    ¿Qué opináis queridos LUCS?

     

     

     

    #13868
    Armando
    Participante

    Tengo el pensamiento de que la cultura del todo gratis acabará estallando en cualquier momento. En efecto, puede haber una remuneración a base de vender espacios publicitarios en tu medio. Y además, los medios digitales tienen la capacidad de «investigar» a sus lectores para especializar esta publicidad. Pero debemos recordar, como bien dice Antonio en la reseña, que la expansión digital ha tenido un efecto de fragmentación de los lectores, ya que para poner en marcha un medio digital hoy en día no es necesaria la infraestructura y, sobre todo, los medios económicos que hacían falta para poner en marcha un medio tradicional, lo que conduce a un aumento importante del número de éstos.

    La publicidad busca una difusión masiva de su producto en la búsqueda de clientes. A cuantas más personas llegue, mejor. Pero claro, con este aumento de los medios, el lector tiene más capacidad de elección, lo que nos lleva a que se disperse entre estos. Y a más dispersión, menos lectores por cada medio. Evidentemente, la marca pagará al medio en relación al número de impactos en su publicidad, sea por número de lectores, sea por número de clicks en su imagen, etc.

    Me pregunto, ¿este «reparto» hará viable el mantenimiento de todos ellos? Creo que, salvo alguna excepción, no. Por lo cual, creo que es más viable un sistema de suscripción con el que se obtengan ingresos directamente del lector interesado en sus contenidos, y no depender, al menos completamente, de la financiación de terceros.

    Y salta la pregunta, ¿habrá lectores dispuestos a pagar, si en la red hay gran número de medios gratis? Si utilizas los datos de los que hemos hablado antes para volcarte en tus lectores y ofrecerles un producto de calidad y acorde a lo que ellos quieren, incluso personalizado, en vez de centrarte en venderlos a terceros, se podrá crear una fidelidad de dicho lector para que continúe confiando en tu medio.

    Aparte de todo, tengo el convencimiento de que, de manera general, los datos cada vez tendrán menor valor económico en la red.

    ¡Un saludo!

    #13869
    Eugenio-Navarro
    Participante

    <div class=»gmail_quote»>
    <div dir=»ltr»>
    <div dir=»ltr»>Yo creo que la clave para despejar el objeto de debate se encuentra anclada en una definición de «masa» desdibujada, tras un disfraz que encubre que los medios de comunicación del siglo XX fueron fórmulas diseñadas para manipular a la opinión pública, para que aceptemos, nos resignemos, compremos y consumamos todo y de todo bajo el espejismo de la libre elección.

    En la excelente obra de E. P. Thompson La formación de la clase obrera en Inglaterra, se define un concepto de masa muy acorde con el que hemos venido manejando hasta hoy mismo, y que se habría fraguado en la cultura anglosajona a partir de la época de Cromwell, cuando los estadistas entendieron que era más eficaz el apoyo de un número indeterminado de fanáticos que el de una limitada compañía de soldados. Este fenómeno no era algo inusual, pero sí lo fue la proliferación de disidencias facilitada por la licencia que los protestantismos otorgaban (por regla general) a la libre lectura y predicación de los textos sagrados -y también, supongo, debido a que el utilitarismo ya empezaba a cimentar los dogmas incipientes-; así poco a poco se instauró la costumbre, entre los candidatos políticos, de enfrentar la validez de sus argumentos en función del número de fieles capaces de congregar. Durante todo el siglo XVIII se desarrolló en Inglaterra un auténtico arte en el movimiento de las masas, agrupadas bajo el expresivo nombre de «muchedumbres» (es el sustantivo de la traducción), fenómeno que alcanzó su cenit tras la Revolución Francesa, cuando algunos se dieron cuenta de que el método se les iba de las manos. Durante el siglo XIX la cultura informativa continuó siendo elitista (los esfuerzos educativos de la Ilustración no cuajaron tanto como hubiera sido necesario, principalmente por la insistencia en preservar las influencias eclesiásticas), y las masas, que para las autoridades y poderes habían perdido su carácter manipulable, fueron objeto de represión; pero con los renovados avances de la industria y de la conciencia pedagógica, pronto se descubrió que existía una manera más eficaz y menos arriesgada de seguir usando a las masas en favor de los distintos gobiernos: los fascismos mostraron el lado oscuro… a capitalistas y comunistas les fue la cosa mejor.

    Pero en la masa o muchedumbre también puede existir una suma de voluntades, y sin duda es en cada una de esas voluntades donde se debe buscar la base del nuevo paradigma; porque la creación libre de contenidos y su difusión más o menos controlada -o su alcance más o menos previsible-, forman parte de un nuevo espíritu periodístico que responde más cercanamente a la necesidad del destinatario. Y en cierto modo devuelve la ley económica oferta-demanda a su lugar preeminente y equilibrado: no son los medios quienes deben evocar al anunciante, sino éste quien tiene que arriesgarse en busca del sitio más eficiente para publicitar su producto. Supongo que a todo medio de información le interesa prodigarse en lectorxs, pero en el fondo su deseo es simplemente la libertad de expresión; así debe ser: si centra el esfuerzo en aumentar la ratio de visitas, porque tal es el requisito de su supervivencia, lo que hace es vender su deseo, es decir venderse (y esto será otra cosa, pero no Periodismo). Internet abre una posibilidad real de democratizar la información, pero si aceptamos las reglas tradicionales (a todas luces obsoletas; cuando no, erróneas o falsas), en vez de hacer posible el vislumbre de un nuevo horizonte soleado, nos mantendremos bajo la niebla del delirio productivista, el mismo que nos ha dejado esta herencia envenenada.

    </div>
    <div>A mi juicio, la óptica que puede centrar el objetivo es: fe en los propios principios, imaginación para reinventarse y, sobre todo, optimismo sobre la capacidad que puedan alcanzar los nuevos medios de comunicación hacia el futuro: construirlo, interpretarlo, regenerarlo… Lógicamente, el maluso que hacen los gobiernos -sus intenciones policiales, por ejemplo, a través de los big data-, proviene de aquella obsoleta noción de muchedumbre…</div>
    <div></div>
    <div>Supongo que más adelante habrá que enfrentarse a otras cuestiones, otros problemas inéditos que genere la nueva situación; pero de momento, como comenta Alejandro, está surgiendo un periodismo innovador cuyo modelo es, por lo espontáneo, auténtico, honesto y sincero, de una sencillez abrumadora.</div>
    </div>
    </div>
    ¡Un abrazo!

    #13871
    Conchi
    Participante

    Armando y Eugenio bienvenidos al debate. Observo que lo vais alimentando con vuestras propuestas. Me gustaría saber una cosa, ¿creéis que la libertad es elegir más, por lo tanto con la proliferación de medios seríamos más libres? o bien  ¿La libertad es elegir según los principios de cada cual las cosas que le dirigen a un fin que el mismo individuo se marca y, entonces, esa segmentación de información nos haría cada vez más libres?

    Estoy de acuerdo que la masa era vulnerable a la manipulación y sigue siéndolo, pero con esta capacidad de personalizar nuestras fuentes de información o las noticias que leemos y damos entrada en nuestro muro de facebook o twitter, ¿la manipulación será más sibilina? estamos ante un consumidor inteligente que es capaz de asesorarse y de esquivar la manipulación «a grandes rasgos». ¿qué le queda a la publicidad? ¿qué le queda al periodismo? Tal vez la clave esté en el conocimiento de los usuarios: en una sociedad globalizada el que conoce a su cliente es el rey….

     

    #13877
    Armando
    Participante

    Bueno, por un lado, creo que cuantas más fuentes de información tenga uno, mayor capacidad de contraste tendrá y será menos vulnerable a una posible manipulación. Pero, por otro lado, existe el riesgo que ante un gran número de fuentes de información, podamos vernos «desbordados» con un exceso de ésta, con lo cual corremos el peligro de perder buenas fuentes entre toda la «maraña» de medios informativos, aparte de dar lugar a posibles inexactitudes que hacen que pierda veracidad.

    Me ha gustado mucho lo de consumidor inteligente. Hoy en día, con las nuevas tecnologías, hay una gran posibilidad de convertirse en uno de ellos. Con un buen criterio, podemos encontrarnos una información fiel, veraz y concreta. Los medios que la suministren, serán los elegidos.

    #13903
    Antonio Adsuar
    Superadministrador

    Hola a todos,

    Por no extenderme me centro más en los últimos comentarios de Conchi y Armando aunque, de alguna forma, recojo ideas de Alejandro y Eugenio.

    Estamos bastante de acuerdo con que la posibilidad de elección hoy es brutal…las censuras han tomado otras formas más sutiles, como sugería Conchi y se esconde bajo careta de algoritmo. Como opina Armando, creo que la clave pasa por aprender a seleccionar en la selva y a evitar la infoxicación.

    Yo cada vez leo menos blog y releeo más los pocos libros que puedo ir atacando, por eso voy más lento. Lo hemos comentado muchas veces con Eugenio y amigos como Eduardo Litrán…el amor-odio por la web, aparecemos y desaparecemos.

    En todo caso nos transforma por eso creo que hace falta más formación para comprender las nuevas censuras y nuevas estrategias de seducción del poder. Comprender la pantalla para poner al servicio de la ilustración, este es uno de los objetivos de esta Comunidad-web.

    ¿Cómo pensáis que el periodismo puede contribuir a esta tarea?, ¿Destacáis algún medio como por ejemplo Jot Down al que recientemente ha incluido «El país» en su web?

    Saluddddooooos

    #13909
    Alejandro
    Participante

    No estoy del todo de acuerdo con la idea del consumidor inteligente. Internet es una herramienta muy poderosa, pero de nada sirve si no se utiliza o no se sabe utilizar de forma adecuada. Es verdad que nos permite contrastar fuentes, pero al final los usuarios que hacen esos son los que lo harían también sin Internet. Por otra parte, Internet nos ha enseñado el impresionante poder viral de una mentira bien montada. Ahora hay muchos más medios, más pequeños, más especializados; cualquiera con una conexión a Internet y unos conocimientos mínimos puede montar un blog y erigirse como medio de comunicación, incluso sin nociones mínimas de periodismo. ¿A qué ha llevado esto? A un tipo de periodismo muy deteriorado. Notas de prensa que se copian y pegan sin contrastar datos, sin intentar averiguar si lo que se dice es verdad.

    Ya que hablamos de nuevos modelos, aunque Antonio menciona Jot Down (que por cierto no sabía que estaba includo en la web de El País), yo no querría dejar de mencionar el experimento de Huffington Post, que parece que de momento es el nuevo tipo de periodismo que más está arrasando. Porque convertir un periódico en digital es más que añadirle una caja de comentarios al final o abrirle una cuenta en Twitter. Huffington Post sale adelante con una plantilla de periodistas mínima, con una decena puede apañarse. El resto de contenidos publicados pertenecen a blogs de personas que colaboran con el periódico, muchas veces GRATUITAMENTE. El diario da voz a personas que no son periodistas, que simplemente tienen algo que contar, aunque los artículos siempre pasen por el filtro de la editorial. Sin embargo, más que de un diario al uso habría que hablar de una red de blogs de personas que no son propiamente periodistas. Es el nuevo periodismo ciudadano. Con Internet, con una cámara o un móvil, cualquiera puede convertirse en un momento determinado en el periodista. Huffintong Post ha llegado a crear una plataforma llamada Outspeak, en la que los ciudadanos se pueden registrar para crear y subir sus propias noticias, distribuidas por el propio diario. ¿Estamos ante el fin del periodismo? Desde luego ante el fin del periodismo tal y como se concebía hasta el siglo XX. Muchos han sido los periodistas que se han levantado y han protestado ante este nuevo modelo.

    Y parece que la tendencia ha llegado a Internet para quedarse, porque el nuevo tipo de medio que arrasa en la red es Buzzfeed. Que está muy bien como pasatiempo, pero no deja de ser muy superficial y tiene un valor informativo de cero. En fin, perdonadme el pesimismo…

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